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DE TODO UN POCOUn rinconcito en el que compartir reflexiones y antíguos textos o locuras escritas.
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July 21 Ah, ¿pero hay carrera?Eso parece que se preguntaron algunos sobre las tres de la tarde, cuando el Safety Car entró en la pista. Hasta ese momento pilotos como Piquet y Raikkonen andaban sesteando entre curva y curva de Hockenheim, quizá enfrascados en un sueño agradable de alguna playa lejos de la vieja Europa.
Pero, mira por donde, resulta que la radio les despertó. Al brasileño para decirle que, de repente, era tercero y no tenía que parar más. Al finlandés, para ordenarle entrar en boxes sin olvidarse de golpear a Massa, que se detenía justo antes que él. Cuando el coche de seguridad salió de la escena, ambos apretaron y empezaron a hacer lo que se les debería exigir en todas y cada una de las vueltas de la carrera. Piquet llegó incluso a rodar en 1m 16s y sacaba terreno a Massa a igualdad de peso. Raikkonen empezó a adelantar a diestro y siniestro, ganando posiciones desde una lamentable undécima plaza. Al final el brasileño se llevó a casa una inaudita segunda plaza ganada a pulso… en 30 vueltas. Las demás se las regaló la fortuna. Kimi, por su parte, acabó con el premio menor, un triste sexto puesto que nos hace preguntarnos si realmente se está cansando de la F1 y de verdad se retirará al cumplir su contrato. Suponiendo que le dejen cumplirlo. Hubo otros dormilones. Como Massa, desde el mismo momento en el que su compañero despertó. O Kovalainen, rodando a más de un segundo de media respecto a Hamilton durante toda la carrera. Y es que, 2008, va camino de ser un año para olvidar, con Ferrari irreconocible y McLaren ganando carreras con barbaridades estratégicas como la de hoy. La crisis también llega a la F1. Pocos aprobados.Ya lo hemos comentado en Grand Prix en ocasiones anteriores y en el reportaje sobre los candidatos al título de este mismo número queda más claro aún. Pero, por si alguien duda aún de si está siendo un año mediocre en líneas generales, ahí va un dato claro. Todos estamos de acuerdo en que el año de Nick Heidfeld está siendo muy gris –a pesar de su extraordinario podio en esta última carrera-. Pues bien, Nick se encuentra en estos momentos a sólo 12 puntos de la tripleta de líderes del Campeonato. Y es que los cuatro grandes del año están siendo menos grandes que nunca. Alternan grandes victorias con grandes ausencias o, incluso, espectaculares naufragios. Un ejemplo claro ha sido en esta carrera la pareja de Ferrari, deleitándonos con trompos casi continuos. No en vano los grandes triunfadores en mi particular ranking del año hasta el momento son Kubica, Trulli y Webber, pilotos que estaban destinados a ser secundarios.
Quien consiga encontrar la regularidad antes que el resto se va a llevar este mundial y, visto lo visto, puede ser cualquiera. La lógica indica que Raikkonen o Hamilton son quienes más papeletas tienen, pero cualquiera se arriesga a tenor de lo visto. Una cosa está clara, Ferrari tiene mucho que preguntarse. Tuvieron un cohete por monoplaza y no aprovecharon esa circunstancia, ni la debilidad pasajera de McLaren junto con los errores de bulto de Hamilton. Quizá ahora sea algo tarde para reaccionar y el cohete haya pasado a manos del inglés, que si deja de autopresionarse hasta lo absurdo y se dedica a dejar fluir su talento, les pondrá la cara colorada a los de Maranello. Ya lo dijeron Scalabroni y Castellá: se acaba la inercia…
GP de Gran Bretaña 2008. June 12 Alguien que me ilumine.Yo, que no soy futbolero en exceso, busco que alguien que sepa de esto me aclare un par de cosas.
¿Por qué prensa y aficionados están eufóricos tras el partido de España con Rusia del otro día?
Yo, lo que vi, fue un equipo muy efectivo en el contraataque y con una efectividad de cara a puerta notable. Pero también vi un contrario muy débil y, sobre todo, una defensa española muy poco contundente y con demasiadas ganas de complicarse la vida cerca del área. Algo que, por otra parte, me ha parecido ver siempre en la selección.
Y, me pregunto, ¿merece la pena sacrificar a Cesc en beneficio de un sistema? ¿No compensa más explotar todas sus virtudes y dejarle más solo en el centro del campo con dos buenas bandas a su lado?
En fin, tengo la sensación de que en cuanto España se tope con un equipo que presione y se cierre bien atrás España será un equipo sin ideas y con muchos problemas atrás, algo parecido a lo del pasado mundial.
¿Algún futbolero que me ilumine, contradiga, o lo que sea?
Gracias por anticipado. June 11 Pa mear y no echar gota.Yo nunca he sido muy partidario de apelar a la falta de intelecto de la gente con el fin de justificar sus acciones, pero es que lo del trío fantástico de McLaren no tiene precio. Vayamos por partes y analizamos las declaraciones tras el Gran Premio de Canadá y la embestida de Hamilton a Raikkonen en el pit-lane:
Martin Whitmarsh: "La sanción es muy dura, en Mónaco no se juzgó con el mismo punto de vista".
Ah, vale Martin, o sea que, como dice el propio Kimi, te atreves a comparar el golpe de Raikkonen a Sutil (lucha por posición a más de 200 km/h y con la pista húmeda) a un despiste en un pit-lane con lñimite de velocidad y semáforo rojo. Háztelo mirar.
Norbert Haug: "Nunca fuí amigo de los Safety Car, es un Mercedes, ¡pero nunca nos da buena suerte!"
Fantástico Norbert, te recomiendo tomar pastillas para la memoria, ¿como puedes decir semajante cosa teniendo en tu equipo al piloto con el mayor historial de beneficios por Safety Car?
Ron Dennis: "Los coches de delante suyo empezaron a frenar, Lewis miraba sus zagas, controlando sus acciones. Los F1 no llevan luces de freno".
No Ron, luces no llevan (entre otras cosas porque los equipos os oponeis), pero la mayor parte de los pilotos suelen llevar cerebro y cinco sentidos. A lo mejor es que sólo los activan cuando siguen a los monoplazas rivales en la pista.
De verdad que no entiendo como semejantes lumbreras pueden estar al mando de un equipo con el nombre y prestigio de McLaren. Que pena.
La imagen no da lugar a dudas sobre si el semáforo se ve o no.
Por cierto:
Pregunta a Martin Whitmarsh en Autosport: "¿El equipo avisó a Hamilton de que el semáforo estaba rojo?"
Respuesta: "Sí". June 09 Salto de calidad.Yo mismo fui bastante crítico con Robert Kubica en 2007, ya que se esperaba mucho del polaco y, tras un estreno en 2006 muy prometedor, su temporada fue menos brillante de lo esperado. Siempre he tenido en muy alta estima a Nick Heidfeld por su consistencia y por tener la habilidad de no fallar cuando se le presentaba una oportunidad, pero Robert no superó sus habituales errores de pilotaje. Tampoco fue más rápido que su compañero y podemos decir que en el enfrentamiento global perdió por escaso margen, pero lo hizo. Este año es cuando podemos juzgar con mayor valor lo que Robert hizo en 2007, puesto que, a pesar de sus problemas de adaptación a los nuevos neumáticos y al coche, mantuvo el tipo, aguantó la comparación con Nick. Todo lo contrario que el alemán este año con Robert, que le está machacando vilmente. Ha conseguido entrar en sintonía con un monoplaza muy rápido, pero también un tanto especial y crítico cuando se le exprime al 100%. Eso da una idea de que lo que hizo Robert el año pasado no es tan fácil, puesto que el prestigioso Heidfeld no está siendo capaz de conseguirlo.
Velocidad aparte, tanto en calificación como en carrera, es incuestionable que Kubica –nuevo líder del mundial- ha dado un salto de calidad, especialmente en consistencia y gestión de las carreras. Atrás han quedado sus desvanecimientos tras el primer repostaje y ahora es un piloto agresivo, rápido y seguro. En él BMW Sauber ha encontrado el futuro y ahora sólo necesita un piloto que le acompañe y esté a la altura del desafío que el equipo se ha marcado para 2009, los dos títulos. Algunos pensamos en Alonso en ese papel desde el año pasado, desde luego sería fascinante. Y mientras Ferrari sigue haciéndonos creer que con Raikkonen y Massa su porvenir está a buen recaudo. No se lo creen ni ellos. May 29 Doble rasero.Siempre en el periodismo se utiliza mucho lo del doble rasero para criticar las informaciones u opiniones de unos y otros. Y, en el caso de las Fórmula 1 y España, los lectores critican muy a menudo a los periodistas su diferente visión de las cosas según quien las haga. Fernando Alonso... o el resto.
Bien, tengo la suerte , a día de hoy, de no haber recibido este tipo de comentarios con motivo del último Gran Premio, el de Mónaco. La verdad es que no me he pronunciado sobre el tema, pero sí pienso que Fernando se equivocó producto de las ganas por hacer algo grande en uno de esos días que no puedes dejar escapar cuando estás en un equipo de segunda fila. Por que lo más probable es que no haya más en lo que resta de año. No debió intentar adelantar a Heidfeld en Loews a pesar de que era mucho más rápido y a pesar de que no podía permitirse perder tiempo. Nick abrió la puerta, es cierto, pero era evidente que la iba a cerrar. Fernando creyó ver lo contrario. Bueno, desde luego no se puede ser perfecto en cada metro de Gran Premio y Fernando comete errores menos que nadie... pero los comete.
Todo esto me lleva a una reflexión, ¿somos justos con el resto de pilotos? Quizá somos demasiado duros con Hamilton, Fisichella, Raikkonen, Massa, Barrichello... pilotos que suelen ser objetivo de nuestras críticas cuando cometen errores o, simplemente, como en el caso de Hamilton, hacen gala de un pilotaje excesivamente agresivo.
Creo que Lewis es la única excepción, se suele ser demasiado duro con él, por que al fin y al cabo es el sucesor de lo que en su día fueron Michael Schumacher o Kimi Raikkonen, el enemigo de nuestro Fernando Alonso. Con un agravante, además con alguna que otra jugada sucia, en competencia directa con nuestro piloto en 2007 y con una falsa imagen de chico perfecto muy a lo McLaren. Ron Dennis le enseñó bien eso.
Pero lo que cuenta es lo que vemos en la pista y sí, ahí es seguramente excesivamente criticado. ¿El resto? Creo que el resto, sí, son criticados cuando intentan un adelantamiento imposible o pinchan un neumático al golpearse con las protecciones, como Alonso. Y de ellos no decimos que bueno, se la jugaron y les salió mal, no pasa nada. Los valientes son los que queremos ver en la F1.
Quizá la diferencia es que Alonso comete estos errores un par de veces al año. Los demás muchas más. May 25 ¡Que cruz!A Nelsinho Piquet le llamaron la atención la semana pasada y le invitaron a mejorar con urgencia su rendimiento si quería seguir el año que viene –ya comentaba que él y Heidfeld tienen mucho de lo que preocuparse si continúan por el mismo camino-. Bien, hay un aspecto de la Fórmula 1 que trae de cabeza a los debutantes en la máxima categoría y que, en esta temporada, es aún más importante. El propio Nelsinho argumentaba tras esa llamada de atención que lo que más le costaba dominar era la correcta utilización de los neumáticos. Que era muy fácil quedarse corto o sobrecalentarlos y la temperatura óptima se encontraba en una línea muy delgada. La F1 es la única categoría del mundo que utiliza este esperpento de neumáticos rayados, que son irritantemente caprichosos. Bourdais también lo pasó mal al principio y calificación tras calificación escuchamos a los pilotos quejarse de tal circunstancia.
Si finalmente vuelven los slicks el año que viene, como parece que así será, la transición será más lógica y natural para los pilotos que provienen de las categorías inferiores. Quizá así los equipos vuelvan a confiar en los jóvenes y Coulthard, Barrichello y compañía puedan dedicarse a deleitarnos en Le Mans o citas similares. Un lugar similar en el que parece estar Raikkonen, que a pesar de haber sido líder hasta este Gran Premio está disperso y errático. Desde Montmeló no está cómodo con el coche y los errores empiezan a ser habituales en él. El de hoy ha sido grave. Quizá este año sea Ferrari quien acabe sirviendo en bandeja a Hamilton el título, por que Massa tampoco parece estar trabajando en equipo como debería. Sigo pensando que Ferrari piensa en otro piloto para liderar su proyecto de futuro. O debería. May 12 SILLY SEASON ¿2008?Es poco probable, pero ¿podría haber cambios en los equipos punteros antes de final de temporada? La tradicionalmente llamada “Silly Season” (término anglosajón con el que se denomina a los rumores sobre fichajes en la F1) pronto empezó de cara a 2009 con los rumores de llegada de Alonso a Ferrari, pero incluso podríamos empezar a escuchar rumores sobre este mismo año si tenemos en cuenta el rendimiento de dos pilotos en este inicio.
El que seguramente corra más peligro es Nelson Piquet Jr. El brasileño supuestamente venía avalado por el dinero de Carlos Slim a través de Telmex, que finalmente no ha fructificado. No sólo eso, fue quien le disputó el título a Hamilton en la GP2. El problema es que su rendimiento en este primer año está siendo muy pobre. Demasiado. No tendría que estar demasiado preocupado en otras circunstancias, pero con Romain Grosjean luciéndose en la GP2 de la manera que lo está haciendo, la sombra del franco-suizo es cada vez más alargada. A su ya demostrada velocidad le está sumando una consistencia y madurez elogiables. Sus errores son pequeños y muy escasos, algo muy remarcable en una categoría como esa. Otro de los que puede estar dilapidando sus opciones de cara a 2009 –es casi imposible que pierda el puesto este año- es Nick Heidfeld. Hasta hace muy poco el piloto referencia del equipo, este año Robert Kubica ha dado el salto de calidad que tanto se esperaba. Sigue siendo tan rápido como siempre y ahora es, además, mucho más consistente y fiable. Es la única alternativa a Ferrari y McLaren y le está dando un repaso a Nick de impresión. En 2009 la marca bávara irá a por el título y para ello querrá a alguien de renombre junto a uno de los actuales pilotos. Y Robert tiene todas las de ganar. May 11 El día que el amor cambió el destino.Montecarlo, 8 de Agosto de 1937.
Carach entra en boxes a toda velocidad con su Mercedes. ¡Maldita sea!, grita para sus adentros. El alemán estaba luchando por la victoria con su compañero y rival Manfred Von Brauchitsch. Esta parada le va a obligar a destapar el tarro de las esencias una vez más. Pero Rudi ya no es el de antes, una de sus piernas y su cadera está destrozada. Aquel accidente en las inmediaciones del túnel le marcó de por vida. No solo físicamente, sino también mentalmente. Llegó a estar al borde del abismo cuando murió su mujer... pero su querida Baby le dio alas, le dio la fuerza que no tenía. Y eso también influirá en esta carrera, aunque de un modo diferente al habitual. Se detiene en boxes. Los mecánicos se lanzan sobre el pesado Mercedes y cambian sus neumáticos. La bencina corre por las entrañas del bólido deseante de dotar de impulso al coche. ¡ Gehen sie Carach! , le grita Neubauer. Acelera y sale disparado en busca de la curva del gasómetro.
Ahora Rudi debe concentrarse en alcanzar la perfección, limar cada milímetro junto al bordillo, aprovechar cada caballo de potencia, exprimir los neumáticos hasta su límite. Manfred le saca casi una vuelta de ventaja. Entonces, Rudi da una clase de conducción una vez más. Han sido tantas ya... Ni siquiera su cadera dolorida puede frenarle en este momento. El record cae vuelta tras vuelta, incluso cuando Rudi frena con demasiada fuerza en Gasworks y el coche se cruza. No hay problema, Rudi controla el sobreviraje y acelera rozando las balas de paja con su neumático trasero izquierdo. ¡Ya lo tiene!. Manfred está a tiro, a punto de ser devorado por la fiereza del viejo Carach, como así le llaman los alemanes. Pero no todo será tan fácil. Manfred está inspirado hoy, parece como si tuviera ojos repartidos por el circuito, por el coche. Adivina, como por arte de magia, lo que Rudi trama, cuando intenta el ataque, sus tiempos por vuelta, el estado de sus neumáticos, ¡todo!
Pero lo que el viejo maestro no sabe es que su pupilo no está solo en esto... agazapado, tras los raíles de Saint Devote, se encuentra un hombre cegado por la venganza, por el desamor. Louis Chiron le indica a Manfred todo lo que necesita saber. Y Rudi lucha contra dos hombres sin saberlo, ¿será demasiado para él? Es posible.
Rudi está confuso. Su contrincante adivina cuando ralentiza para conservar neumáticos y cuando se lanza como un zorro en busca de su presa. Lo intenta en Gasworks, al salir del túnel, en Saint Devote, en la estación... todo es inútil, Manfred pilota con extrema inteligencia.
¿ Pero qué impulsa a Chiron a actuar así? Baby, ni más ni menos. El amor de su vida le dejó por Rudi. Y él, aunque en principio aceptó la circunstancia con caballerosidad y nobleza, no ha podido resistir a la desesperación. Se siente traicionado y está sediento de venganza. ¿Qué mejor forma de hacerlo? Privando al viejo Carach de lo único que le hace olvidar los dolores, la crueldad del pasado: la victoria. Y Rudi sufre. Por que lo está dando todo y, sin embargo, no consigue ver la victoria a su alcance.
Queda una vuelta. Mira al muro de boxes y ve a los chicos de la Mercedes gritando, haciendo aspavientos, Ellos están disfrutando como pocas veces lo han hecho. En el fondo, Rudi también. Al fin y al cabo, hubo un tiempo en el que no podía imaginar volver a hacerlo de nuevo. No había luz, no había esperanza. Realmente, no había nada.
Solo le queda una oportunidad, acelerar antes a la salida de la curva que desemboca en la meta y pasar a Manfred sobre la línea de llegada. ¡Y lo intenta!. Manfred ha patinado un poco al dar gas y Rudi, sin embargo, ha ejecutado con maestría y suavidad la trazada. ¡Se emparejan a lo largo de la recta mientras los espectadores vibran de emoción! Se miran mutuamente mientras aplastan literalmente el acelerador, Manfred tiene el rostro contraído, atenazado por el ansia de ganar. Rudi, por su parte, conserva la frialdad que caracteriza a un hombre que ha sido curtido en mil circuitos. ¡La victoria espera a uno estos dos colosos!
Fin de la carrera, Manfred ha ganado por un suspiro.
Y cuando los dos pasan por Saint Devote, un hombre sonríe maliciosamente. Es falsamente feliz. Por que ha conseguido lo que se proponía, ha consumado su venganza. Y sin embargo, no puede evitar sentirse frustrado. Por que sabe que cuando Carach vuelva a boxes, Baby le abrazará y besará como si hubiera vuelto de la guerra.
Y su felicidad crecerá un poco más si cabe, porque se tienen el uno al otro.
Louis ni siquiera tiene ya las carreras. Al menos durante un tiempo.
14 de julio de 2002. April 27 ¿Qué se siente?Una vez dentro, el cuerpo ya no es cuerpo, es parte del motor; ojos del volante, manos de las ruedas... La mente no pertenece al conductor, está vacía; no se piensa, se reacciona, si piensas, pierdes.
1 DE MARZO DE 2001. Cristina Martín.
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